El alcoholismo es ya un problema de salud pública.

El alcoholismo un verdadero problema. Junto con las drogas, el alcohol se ha convertido en una de las mayores pesadillas para muchos enfermos y familiares que conviven diariamente con un problema que, a menudo, se quiere silenciar.

Quien tiene cerca un familiar o amigo enroscado en esto, sabe bien de lo que hablo.

El primer estudio médico serio dedicado a lo que más tarde se denominaría alcoholismo, lo encontramos en Plinio el Viejo, médico del emperador romano Tito en el siglo I a.C. En su Historia Naturalis, Plinio describe sus observaciones en torno a la embriaguez habitual y la enfermedad crónica que de aquélla se deriva, absolutamente identificable con lo que hoy llamamos dependencia alcohólica. Pero es en el siglo pasado cuando Trotter , en 1804, habla de enfermedad refiriéndose a la embriaguez habitual, y von Bühl-Cramer, en 1819, describe la «Trinksucht» con un concepto moderno del alcoholismo y como enfermedad con perspectiva humanitaria. Magnus Huss acuña en 1849 el término «alcoholismo» para referirse globalmente a los problemas derivados de la alcoholización.

 

¿Qué es el alcoholismo?

 El alcoholismo es una enfermedad que genera un impulso excesivo de beber y que genera dependencia, así como una serie de consecuencias físicas y psicológicas. En definitiva podemos decir que: Alcohólico es el individuo que ha perdido la libertad de abstenerse o de detenerse (Fouquet).

Por supuesto esta definición del problema nos lleva a pensar, entonces ¿Cuál es la línea que separa la adicción al alcohol del consumo responsable? Aquí la respuesta.

Una persona adulta, sana y bien alimentada no debe sobrepasar el límite de 40 gramos de alcohol diarios y debe estar dos o tres días por semana sin consumo alguno de alcohol.

Límites de riesgo del consumo máximo de alcohol:

alcoholismo tabla de límites de riesgo

(1)Consumo de riesgo: nivel de consumo que potencialmente produce daño si se persiste en el hábito.

(2)Consumo perjudicial: nivel de consumo que deteriora claramente el bienestar psíquico o físico de la persona.

Vaso de vino  10 gramos de alcohol

Caña  10 gramos de alcohol

Una copa (whisky, coñac, pacharán, etc)  20 gramos de alcohol

Un combinado (cubata, Gin –tonic, etc)  20 gramos de alcohol

 

En resumen:

Para tener una relación segura con el alcohol una mujer no debería beber más de 2 cañas al día además de 2-3 días a la semana sin ningún consumo de alcohol. Y un hombre no debería beber más de 40 g (2 copas ó 2 cañas y una copa) al día con 2-3 días a la semana sin beber. Todo lo demás empieza a ser riesgo.

 

¿Qué tipos de alcoholismo existen?

Jellinek hizo una clasificación de los tipos de alcoholismo que existen para así conocer las características propias de cada una de cara a como dejar el alcohol y a la rehabilitación.

-Bebedor Tipo Alpha.

Este tipo de bebedor realiza un consumo exagerado y excesivo con el objetivo de mitigar los efectos de una enfermedad mental o médica.

– Bebedores tipo Beta

En este tipo de bebedores no existe tampoco una verdadera dependencia alcohólica. Se ven incluidos en esta clasificación los bebedores sociales, que consumen excesivamente cosa que les puede provocar una lesión somática.

-Alcoholismo tipo Gamma

Las personas de esta categoría presentan una verdadera adicción, manifestando una clara pérdida de control ante la bebida, y deseo desmesurado por acceder a ella, tolerancia al alcohol y adaptación a sus metabolitos. Dentro de este grupo se encontrarían los sujetos alcohólicos crónicos.

-Alcoholismo tipo Delta

Los sujetos incluidos en esta categoría presentan también una adicción al alcohol, presentando incapacidad para mantener la abstinencia pero sin presentar una pérdida de control ante la bebida. Dicho de otro modo, necesitan beber de forma asidua, pero sin llegar a estar ebrio.

– Alcoholismo tipo Epsilon

El llamado alcoholismo periódico se da en los sujetos que presentan pérdida de control ante la bebida y problemas conductuales, pero consumiendo de forma esporádica, pasando largos periodos entre beber y beber.

 alcoholismo cervezas

¿Por qué se produce el alcoholismo?

Parece haber muchos factores que inducen a la gente a la beber a pesar de las consecuencias del alcoholismo y, sobre todo, del alcoholismo en jóvenes.

  1. Para conectar con los demás.

Muchas personas necesitan el desinhibidor social para hablar con gente desconocida o incluso conocida, para bailar, para reirse, etc. Esto incita a que el alcohol se convierta en un facilitador social de las relaciones por lo que acabamos teniendo dos reforzadores: la conexión social y el bienestar que provoca el alcohol.

  1. Herencia:

Al parecer existe una predisposición génetica a reproducir problemas con la bebida, aunque esto no justifique el 100% de los casos, ya que como en todo, existen hijos de padres bebedores que no beben y al revés.

  1. Educación:

Muchos estudios apuntan a que este factor determina más incluso que el genético. Cuando un hijo ve a sus padres beber a menudo y durante mucho tiempo tienden a interiorizar que es algo habitual, inofensivo y por lo tanto se reproduce el modelo. Dar ejemplo.

  1. Como una forma de superar problemas personales:

No deja de ser una válvula de escape para mucha gente. Es una forma de evadir problemas y salir del hábito y rutinas que mucha gente detesta.

 

¿ Cuáles son las tasas en nuestro país? ¿A quién afecta?

En un artículo publicado por El Mundo, y según la OMS, cada español bebe alrededor de 11 litros de alcohol al año, lo que nos pone por encima de la media europea que es 10,9 y de la media mundial que es 6,2.

Obviamente estudios como éste, justifican que el alcoholismo crónico y la adicción al alcohol sean el pan nuestro de cada día en nuestro país. Sin olvidar el alcoholismo en jóvenes que es otra de nuestras asignaturas pendientes.

 

¿Cuáles son los síntomas que determinan que existe adicción al alcohol?

Los síntomas del alcoholismo, tras muchos estudios y test de alcoholismo están claros.

1. Obsesión: 

La conducta adictiva es, por lo general, apremiante y obsesiva. Cuando se es adicto a menudo no se puede pensar en otra cosa que no sea la droga, el modo de conseguirla, la forma de administrarla, etc. En general, la adicción es vivida como una obsesión que dirigirá gran parte de su tiempo, su energía y su atención.

El estilo de vida se vuelve monótono y ‘unimodal’: todo gira en torno a la adicción, y el resto de personas, cosas, intereses, obligaciones,… pasa a un plano secundario.

2. Consecuencias negativas: 

Lo que hace que una adicción sea una adicción nociva es que se vuelve en contra de uno mismo y de los demás. Al principio se obtiene cierta gratificación aparente, igual que con un hábito. Pero más temprano que tarde su conducta empieza a tener consecuencias negativas en su vida.

Las conductas adictivas producen placer, alivio y otras compensaciones a corto plazo, pero provocan dolor, desastre, desolación y multitud de problemas a medio plazo.

Las consecuencias negativas asociadas a las adicciones afectan a muchos aspectos diferentes de la vida de una persona. Los más importantes son:

  • Relaciones: La relación con la familia, amigos o pareja se altera, aparecen discusiones frecuentes, desinterés sexual, la comunicación se interrumpe, hay pérdida de confianza, alejamiento, etc.
  • Trabajo: Cuando una persona tiene una adicción suele restarle tiempo a su trabajo para buscar la droga o recuperarse de su uso, suele llegar tarde, hay menor productividad, deterioro de la calidad del trabajo o pérdida del propio trabajo.
  • Economía: Al destinar la mayor parte del dinero a comprar las drogas, apenas queda dinero para otras cosas. Los ahorros se agotan y suele aparecer el endeudamiento. A veces para poder sufragar los gastos de la adicción se ve obligado a recurrir a actividades ilegales.
  • Salud psíquica: Los adictos suelen padecer una amplia gama de trastornos psicológicos, como estados de ánimo negativos e irritabilidad, actitudes defensivas, pérdida de autoestima e intensos sentimientos de culpa.
  • Conducta: Como conseguir y usar la droga se ha vuelto casi más importante que ninguna otra cosa, los adictos se vuelven egoístas y egocéntricos: no les importa nadie más que ellos mismos.

Salud Física: La adicción suele conllevar la aparición de multitud de síntomas físicos incluyendo trastornos del apetito, úlcera, insomnio, fatiga, más los trastornos físicos y enfermedades provocadas por cada sustancia en particular.

3. Falta de control:

El rasgo distintivo de la conducta adictiva es que al tratar de controlarla, la voluntad resulta insuficiente. La sustancia o actividad en cuestión controla a la persona, en lugar de ser al contrario. La falsa percepción de autocontrol es uno de los grandes paradigmas para entender las adicciones. Los drogodependientes creen que pueden controlar la droga: la cantidad, las dosis, la frecuencia, etc. sin embargo nada hay más equivocado que esta creencia.

Pensar que uno posee cierta omnipotencia frente a las drogas es una ingenuidad, y más aún cuando ya existen antecedentes de consumo. Si para las personas abstemias resulta difícil controlar la ingestión de alcohol, para las personas que tienen una historia de consumo y/o abuso de alcohol resulta muy difícil parar, decir no o evitar una situación. 

4. Negación:

A medida que los adictos empiezan a acumular problemas (en el trabajo, hogar, socialmente), inevitablemente comienzan a negar dos cosas:

  • Que la droga o actividad en cuestión constituya un problema que no pueden controlar
  • Que los efectos negativos en sus vidas tengan alguna conexión con el uso de la droga o actividad.

Como la negación es un proceso mental ficticio, negar la propia adicción o sus consecuencias significa, literalmente, estar fuera de contacto con la realidad.

La negación asume muchas formas:

  • Negar terminantemente: ‘No, yo no tengo ningún problema’
  • Minimizar: ‘No es tan grave’
  • Evitar el tema por completo (ignorarlo, negarse a abordarlo o desviar la atención a otro tema)
  • Culpar a otros: ‘Quién no haría esto en mi situación’
  • Racionalizar: ‘Lo mío no es tan grave’, ‘Yo no estoy tan enganchado’

alcoholismo y conducción

¿Por qué es importante prevenir la drogadicción y el alcoholismo en jóvenes?

La OMS es clara en este sentido:

Los efectos del alcohol en el organismo son devastadores. Cuando una persona dice “soy alcohólico” seguramente es porque las consecuencias del alcoholismo ya le ha tocado de cerca. El alcoholismo y sus síntomas físicos son los primeros en llegar sin olvidar que solo es un primer paso hacia lo que viene después.

Cada año se producen 3,3 millones de muertes en el mundo debido al consumo nocivo de alcohol, lo que representa un 5,9% de todas las defunciones.

  • El uso nocivo de alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos.
  • En general, el 5,1% de la carga mundial de morbilidad y lesiones es atribuible al consumo de alcohol, calculado en términos de la esperanza de vida ajustada en función de la discapacidad (EVAD).3
  • El consumo de alcohol provoca defunción y discapacidad a una edad relativamente temprana. En el grupo etario de 20 a 39 años, un 25% de las defunciones son atribuibles al consumo de alcohol.
  • Existe una relación causal entre el consumo nocivo de alcohol y una serie de trastornos mentales y comportamentales, además de las enfermedades no transmisibles y los traumatismos.
  • Recientemente se han determinado relaciones causales entre el consumo nocivo y la incidencia de enfermedades infecciosas tales como la tuberculosis y el VIH/sida.
  • Más allá de las consecuencias sanitarias, el consumo nocivo de alcohol provoca pérdidas sociales y económicas importantes, tanto para las personas como para la sociedad en su conjunto.

Suficientes razones para dejar el alcohol.

 

¿Qué puedo hacer para beber menos?

  • Consumir como máximo 40 gramos al día si es hombre y 20 si es mujer.
  • Beber como máximo 4 días por semana.
  • No beber nunca a solas ni en compañía de personas que abusan del alcohol. Si bebe lleve a cabo también alguna otra actividad: charlar, comer, estar con amigos, etc.
  • No beber nunca en ayunas ni con el estómago vacío.
  • Beber solamente cuando se encuentre de buen humor y nunca cuando esté enfadado, preocupado o triste.
  • Procurar llevar a cabo actividades que son incompatibles con el consumo de alcohol: hacer ejercicio físico, ir al monte, practicar alguna afición, etc.CONTROL DEL ANSIA DE BEBER

¿ Siente a menudo unas ganas irrefrenables de beber cuando no debe hacerlo?

Pueden venir de repente o bien aparecer en determinadas situaciones o a ciertas horas predecibles.

Los impulsos de beber pueden surgir ante estímulos externos (una conversación sobre vino, un bar, por ejemplo) o internos (un estado de ánimo deprimido). El aburrimiento, en particular, puede desencadenar un fuerte deseo de beber.

Elaborar lista de consecuencias negativas de beber en exceso y beneficios de no beber en exceso. Trate de llevar esa lista siempre en el bolsillo, reléalas a menudo y eche mano de ellas en los momentos de apuro.

Lo que hay no hay que hacer es rendirse al ansia de beber. Trate de hacer alguna de estas cosas:

  • Buscar una distracción: El ansia de beber se debe, en parte, a que la mente se centra en exceso en pensamientos e imágenes relacionadas con el alcohol. Para ello es necesario poner en marcha actividades que abstraigan a la persona que puedan contrarrestar la fuerza del impulso en las primeras fases de aparición.
  • Retrasar el momento de beber, en lugar de hacerlo inmediatamente o al poco de sentir el impulso. De hecho, algunos impulsos se desvanecen cuando se posponen.
  • No utilizar el alcohol como tema de lectura o de conversación.
  • Recurrir a estrategias cognitivas: tales como anticipar consecuencias positivas de la conducta adecuada (si me abstengo de beber ahora, me encontraré luego mejor y no tendré nada de lo que arrepentirme),
  • Recordar la superación de otros impulsos de bebida habidos anteriormente y cuestionar con lógica los pensamientos irracionales sobre el alcohol y los mecanismos de autoengaño (por ejemplo, “la última copa y ya no más”, “casi todo el mundo que conozco bebe más que yo y no le pasa nada malo”, “hoy puedo beber un poco más porque mañana es fiesta”, etc).
  • Tener a mano las reglas de bebida es el mejor antídoto a los mecanismos de autoengaño
  • Recuerde que no necesita una copa, sólo desea tomarla. Y los deseos se pueden controlar, las necesidades no.
  • Usar la relajación y la respiración profunda

¿Cómo se trata el alcoholismo? Tratamientos disponibles.

El tratamiento para el alcoholismo debe basarse en todas y cada una de las áreas que crean, mantienen y ayudan a la recaída del alcohol. Sin un enfoque general en el que se atañen todas las áreas no podemos asegurar que los tratamientos para el alcohol funcionen. Como dejar de beber es la primera preguntan que nos hacen los pacientes cuando entran a consultan. Buscan una respuesta fácil, rápida y sencilla, poco después empiezan a entender que esto no funciona así. Se trata de descondicionar un serie de pensamientos, hábitos, impulsos y conexiones neuronales que ya vienen bien fijadas. Dejar de beber requiere tiempo, voluntad, implicación, fuerza, pero sobretodo, GANAS.

 

Os dejamos un esquema en el que os acercamos al tratamiento de los problemas de alcohol.

2017-12-07T20:21:41+00:00

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